Ōsōji
La cultura japones es una de las que más venera y pone en práctica el legado de sus antepasados. Y yo soy muy fan de una de sus tradiciones:
El Ōsōji es una gran limpieza que se realiza antes de que finalice el año.
Esta gran limpieza, además de higiénica, era simbólica. Y, aunque pueda parecer algo místico de primeras, no deja de ser una costumbre muy pragmática, pues el objetivo es reflexionar sobre todo lo que ha pasado a lo largo del año (qué situaciones se han vivido, qué objetos han entrado, qué rincones se han descuidado, qué se ha roto,...) para no cargar con eso el año siguiente. Se podría decir que es como una auditoría individual.
Este ejercicio meditativo se extendía a todos los sectores: desde hogares hasta escuelas, negocios y templos. Antes de reunirse y celebrar el cierre de un ciclo, todos los habitantes —mayores y menores— se organizaban para desempolvar y restaurar cada espacio. De este modo, comenzaban el año venidero purificados y renovados.
El pasado diciembre de 2025 investigué y llevé a cabo un equivalente de lo que sería esta práctica en la actualidad (aquí mi propio itinerario). Y algo me dice que no va a ser el último.
Aquí os dejo, además, el canal de un chico maravilloso que muestra esta y muchas otras costumbres japonesas.
Samurai Matcha